Vuelos a Venezuela desde donde visitaremos Choroní.
El pueblo de Choroní ofrece al visitante la comodidad
que necesita para pasar un estancia cómoda y sin problemas,
allí abundan posadas de todo tipo y el nivel de exigencia
que presente el visitante.
Escasamente a una hora y media de camino atravesando las
seductoras montañas del Parque Henri Pittier espera
al turista el pintoresco y acogedor pueblo de Choroní,
llamado así en honor a Santa Clara de Choroní.
Choroní embriaga al visitante con su apariencia arquitectónica
enclavada en el siglo XVIII.
Y es que ese pueblo y esas construcciones guardan justamente
capítulos que inscribieron en su historia los indios
"Choroní", los españoles y africanos
en su encuentro por esas tierras.
En 1616, la iglesia, a cargo de Fray Pedro Buitriago y gran
parte de los indios encomendados por el capitán Diego
de Ovalle habían establecido casas alrededor del templo,
y no es sino hasta 1622 cuando el caserío es oficializado
como, "pueblo" bajo la advocación y nombre
de San Francisco de Paula por el juez poblador, Teniente Don
Pedro Gutiérrez y el Vicario Pbro. Gabriel Mendoza.
Mas adelante, adoptaría el nombre de Santa Clara de
Asís y en 1964 pasó a llamarse santa Clara del
valle de Choroní, conocida hoy como "Choroní".
Pero el encanto de Choroní no se queda solo en sus
calles, casas, ventanales, ríos, afluentes y hermosas
playas. También su gente irradia el calor que invita
a compartir en esta tierra, aragueña. Y de ellos surge
no solo el trato singular, sino una gran cantidad de manifestaciones
culturales entre las que prevalece el ardiente toque del tambor
que ha llevado a mas de uno, a contonearse en las excitantes
figuras rítmicas del baile negro.
Entre el vasto escenario de riquezas que conforman el territorio
nacional, uno de los lugares más privilegiados es el
pueblo de Choroní, cuya vía de acceso se encuentra
bordeada por el impresionante atractivo natural del Parque
"Henry
Pittier", a lo que debemos agregar los hermosos ríos
que conducen a Choroní, los cuales son alimentados
por pozos de agua que brotan de las montañas.
El pueblo rico en tradición cultural, producto de
la mezcla de razas y costumbres, es también cuna de
la primera Beata Venezolana, La Madre María de San
José. Choroní está formado por calles
y casas del más puro estilo colonial, además
de innumerables sitios de interés histórico.
Siguiendo el camino hacia la playa, nos encontramos a Puerto
Colombia con su malecón, punto de encuentro para muchos
de los pobladores que se dedican a la actividad pesquera;
y una gran cantidad de acogedoras posadas y restaurantes que
reciben a lo largo de todo el año, turistas nacionales
e internacionales que vienen a disfrutar de una de las playas
más hermosas del país, Playa Grande, sembrada
de cocotales y blancas arenas. A esto debemos incorporar la
artesanía y gastronomía local que junto a las
manifestaciones culturales, hacen de Choroní un "Paraíso
Turístico por Excelencia".
Puerto Colombia ofrece al turista la hermosa bahía
de Playa Grande donde los contrastes de su geografía
son lo primero que llama la atención. Por una parte
la majestuosa montaña de Henry Pittier, que colorea
los paisajes con las más disímiles tonalidades
de verdes y desemboca en agrestes acantilado al mar y del
otro lado las aguas limpias y azules del Mar Caribe que bañan
la bahía rica en Cocoteros y hacen que esta visión
permanezca por siempre en la memoria del visitante.
Como complemento un poco más de aventura, desde el
Malecón de Puerto Colombia parten botes hacia paradisíacas
playas ricas en flora y fauna silvestre y exóticos
paisajes tropicales. Bahías como Cepe, Tuja, Oricao,
Puerto Escondido y Chuao ofrecen al turista el lugar ideal
para la práctica del submarinismo, o simplemente para
sentarse a observar la inmensidad, del mar, caminar y broncearse
olvidándose del estrés citadino y dando rienda
suelta al relax y la diversión. Por las noches, el
Malecón de Puerto Colombia es el lugar de encuentro
de todos los visitantes.
Una permanente exposición de artesanías, malabaristas
y el infaltable golpe de tambor son el complemento perfecto
para cerrar con broche de oro, un día lleno de colores,
sol y playa. Prepárese para emprender la aventura de
vivir Choroní. Al empacar su maleta lleve Ropa liviana,
ya que el clima es soleado y caluroso; y no olvide su traje
de baño, equipo de playa, anteojos de sol, loción
bronceadora y zapatos playeros.
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