Vuelos

Introduce "vuelos a la ciudad que quieras"
y encuentra precios y ofertas de ultimo minuto.

Google

Vuelos a Venecia

Salidas desde Madrid, Barcelona, Bilbao, Palma de Mallorca, Valencia y muchos otros destinos de España y Portugal. Vuelos a Venecia .

Somos la forma más comoda y sencilla de elegir vuelos a tus destinos soñados, desde aquí podrás preparar tus viajes consultando los vuelos más interesantes a Venecia


Vuelos a Venecia


Vuelos a Venecia, ciudad precaria sobre las aguas de la laguna Véneta es en realidad un fruto azaroso, un capricho que a nadie pertenece y que nadie pudo deliberadamente urdir.El tópico afirma que Venecia es una urbe maloliente, plagada de mosquitos en la estación estival y de turistas en casi cualquier época del año.

Son proverbiales las referencias a sus colas, a los miles de japoneses que simultáneamente la inmortalizan en sus videocámaras y a lo angustioso que puede resultar conseguir mesa para cenar en una trattoria contigua a alguno de los canales. Muchos de estos tópicos desalentadores, si no todos, son ciertos, y pueden llegar a serlo además hasta extremos insufribles.

Pero lo grandioso de ese frágil milagro que constituye Venecia es que sus muchas desventajas se vuelven absolutamente irrelevantes. Como les sucede a muchos otros, viajé a Venecia cargado de advertencias acerca de sus miserias y fastidios. Y como mucha otra gente a la que he podido conocer, volví de ella con un rastro debilísimo de los inconvenientes sufridos y la huella imborrable de una fascinación profunda.

No hay muchos lugares del mundo a los que consideraría una frustración verme impedido de regresar algún día. Venecia es uno de ellos.

Venecia es un sitio singular, entre otras razones, porque su historia también lo es. La leyenda asegura que la ciudad fue levantada de la nada, en mitad de la laguna litoral a orillas del mar Adriático que la rodea; pero los relatos históricos más fiables nos dicen que las islas ya existían y que fueron ocupadas, tras el desmoronamiento del imperio de Roma, por fugitivos procedentes del continente que encontraron en estas tierras pantanosas un refugio frente a los invasores longobardos.

En el territorio insular del Rialto, donde hoy se erige Venecia, defendidos por la barrera natural de las aguas de la laguna, construyeron aquellos antiguos moradores sus casas, y pronto se acogieron a la protección de Bizancio, bajo cuya autoridad e influencia cultural transcurrirían los primeros siglos de existencia de la ciudad.

Cuando Bizancio no pudo seguir amparándolos, ante la presión de los longobardos, primero, y de Carlomagno, después, los venecianos iniciaron su andadura independiente, que a lo largo de los siglos debieron defender frente a una larga lista de aspirantes a reducirlos: desde el propio Carlomagno hasta Napoleón, pasando por el Papa de Roma, con el que nunca hicieron buenas migas, y los emperadores germánicos, sin olvidar las pugnas sostenidas con bizantinos, genoveses y turcos.

En todo caso, lo que hoy vemos de la ciudad es lo que quedó tras su decadencia. Durante gran parte del siglo XIX Venecia fue una posesión más del Imperio Austrohúngaro (al que tanto se había resistido), y cuando se formó el Reino de Italia y la ciudad pasó a integrarse en él, ya muchos de los palacios de los antiguos patricios venecianos estaban en ruinas.

El morboso encanto de la ciudad, la atracción que ejercía en viajeros adinerados de otras latitudes (singularmente ingleses) la salvó de desaparecer entonces. Ya en pleno siglo XX, ese mismo encanto, encauzado hacia el turismo masivo, permitieron rescatarla in extremis frente a la amenaza que representaban la contaminación de la laguna y la subida del nivel de las aguas. Aún hoy, con su población muy mermada (menos de la mitad de la que tenía en los tiempos de la Serenísima), y con no pocos edificios en un pésimo estado de conservación, Venecia sigue pareciendo un organismo en permanente peligro de sucumbir.

Es quizá esa supervivencia imposible y fantástica uno de sus mayores alicientes, y una de las claves del afecto que despierta. Para sentir ese afecto, y el estímulo a la sensibilidad y a la imaginación que el paisaje veneciano supone, difícilmente puede sumi-nistrarse una pauta precisa.

Quizá lo mejor sea abandonarse al azar desde el principio. Si acaso, puede recomendarse observar la precaución de llegar a ella por el agua, como ocurrirá si se aterriza en el aeropuerto Marco Polo (que es lo más común).

Aunque los conductores de las lanchas motoras que hacen de taxis por las aguas de la laguna son más bien proclives a la navegación temeraria, y se mueven a una velocidad bastante alarmante, pocas experiencias hay comparables a la de ver emerger de las aguas la torre del Campanile y después los demás edificios que identifican las islas de Dorsoduro y San Marco; singularmente la enorme iglesia de la Salute, en la primera, y el palacio ducal y la basílica de San Marcos, en la segunda.

Quien esto escribe tuvo la suerte de llegar a Venecia de noche (aunque no lo debí a mi propia previsión, sino a una demora de Alitalia) y confieso que aquella visión desde el agua de la ciudad iluminada me resultó casi perturbadora.

Una vez en Venecia, no hay que preocuparse demasiado por el lugar exacto donde se encuentre el hotel, siempre que esté en San Polo, San Marco o Dorsoduro, los tres sestieri (barrios) centrales de la ciudad. Ni tampoco, dentro de un orden, por la categoría del esta-blecimiento. Es casi imposible alojarse en Venecia en un sitio que carezca de atractivo.

Sin duda que los petulantes y afamados hoteles que se alinean a lo largo del Gran Canal cuentan con el valor añadido de unas magníficas vistas. Pero nada le impide a uno, en una ciudad asomada al nivel del mar, obtener esas mismas vistas como peatón, con el detenimiento que desee. Y siempre se puede ahorrar un buen pico durmiendo en alguno de los muchos hoteles agradables que hay fuera de tan privilegiado y exclusivo emplazamiento. A partir de ahí, Venecia será una fuente inagotable de descubrimientos gracias al simple caminar.

Es imprescindible visitar el Palazzo Ducale. Verdaderamente impresionante, como la enorme sala del Maggior Consiglio. No debe perderse el recorrido guiado por las cámaras secretas del palacio, incluidos los calabozos, las dependencias de la Inquisición y los despachos de antiguos funcionarios.

El Palazzo Grassi. Primoroso palacio dieciochesco dedicado a albergar exposiciones temporales. En estos momentos, la gran muestra de Balthus que supone un aliciente adicional para el viaje. La exhibición permanecerá abierta hasta el 6 de enero de 2002, todos los días de 10 a 19 horas. Academia. Notable pinacoteca, entre cuyas valiosas piezas se cuentan La tempestad, de Giorgione,y el retrato de joven en su escritorio, de Lorenzo Lotto, a cual más inquietante.

Las Iglesias. Hay tantas que cuesta hacer una selección. Desde luego, la basílica de San Marcos y el Campanile son las más famosas, pero también la Salute, la Pietà (para cuyo coro componía Antonio Vivaldi) y la enorme Santa Maria Gloriosa dei Frari, que guarda el corazón de Canova. Lido.

Aquí sí hay coches, pero a pesar de todo merece la pena darse un paseo hasta la playa frente al Hotel des Bains, donde el pobre Gustav von Aschenbach de Muerte en Venecia espiaba al joven Tadzio y finalmente moría, cegado por su belleza.

El antiguo barrio judío, Ghetto que dio nombre a todas las juderías del mundo y por extensión a cualquier barrio habitado por una comunidad separada. La tolerancia veneciana atrajo, entre otros, a numerosos sefardíes falsamente renegados que aquí retomaron sus cultos. O subir en los vaporetti.

Así se llaman los autobuses acuáticos de Venecia. Constituyen la mejor manera de recorrer el Gran Canal, un trayecto tópico pero que no puede dejar de hacer. Lo ideal es tomar la línea que vuelve por el canal de la Giudecca, una isla exterior de fantasmagórico paisaje industrial.

Museo Storico Navale. A Venecia la hicieron grande sus barcos y sus navegantes. Aquí podrá averiguar cómo eran. Y las Islas de la laguna. San Michele, con su cementerio, es un viaje muy recomendable para los necrófilos. Burano, la más típica, un paraje agradable. Murano, visítela si le sobra tiempo, pero no le traiga a nadie por quien sienta algún aprecio ninguno de los espantosos .objetos de vidrio.

Naturalmente hay tiendas de cualquier marca de lujo y de recuerdos para turistas. Pero son especialmente interesantes las de material de escritorio y papelería. Si quiere hacerse con un cuaderno, papel o pluma que proporcione placer además de utilidad, tendrá donde elegir.

Una ciudad que se prepara para la gran fiesta. Eso es Venecia en febrero. Recorriéndola uno puede percibir esa extraña atmósfera que se siente en cada una de sus estrechas calles y numerosos canales. Época de carnaval, época de celebración constante en palacios y plazas. Para saber más sobre el carnaval, Venecia.

Vuelos a Venecia le dá la oportunidad de visitar lugares y ciudades como | Aquileya | Triestre | Pordenone | Belluno | Udine | Rovigo | Treviso | Trento | Gorizia |

 

 

 

Bienvenido a Vuelos .tv

Nuestro portal de vuelos les invita a descubrir viajes y vuelos a los lugares soñados.

Vuelos a

Principal
Acapulco
Alemania
Amsterdam
Ankara
Atenas
Atlanta
Basilea
Bélgica
Berlín
Bolonia
Bonn
Boston
Brasil
Bremen
Birmingham
Bruselas
Buenos Aires
Burdeos
Cancun
Caracas
Catania
Chicago
Chile
Ciudad de Mexico
Dallas
Denver
Detroit
Copenhague
Dinamarca
Dublin
Düsselfdorf
Edimburgo
Egipto
El Cairo
Erfurt
Estados Unidos
Estambul
Estocolmo
Filadelfia
Finlandia
Florencia
Francia
Frankfurt
Génova
Grecia
Hannover
Helsinki
Holanda
Houston
Irlanda
Italia
Lisboa
Londres
Los Angeles
Luxemburgo
Lyon
Manchester
Marruecos
Marsella
Mexico
Miami
Milán
Moscú
Munich
Nápoles
Niza
Noruega
Nueva York
Oporto
Oslo
Paris
Phoenix
Portugal
Roma
Rusia
San francisco
Santiago de Chile
Stuttgart
Sudáfrica
Suecia
Suiza
Túnez
Turín
Venecia
Venezuela
Viena
Washington
Zúrich
HotelClub - Reservas de Hotel con Descuento

Disponemos de vuelos desde las pincipales ciudades de España.

 

 

Posicionamiento en buscadores | Promoción web | Publicidad en buscadores

Otras webs: Peluquería | Mobiliario de peluquería | Lavacabezas | Productos de peluquería | Mobiliario de estética | Mobiliario para salas y salones de estética | Recepciones de estética | Mesas de estética