Vuelos a Suiza desde donde visitaremos la región de
Ginebra minimetrópolis con corazón palpitante.
La más pequeña de todas las metrópolis
del mundo está caracterizada por la internacionalidad
de sus habitantes. Acepta muchos compromisos, tanto culturales
como humanos. Capital de la paz".
Otra designación de la ciudad del Ródano con
su tradición humanitaria, sus organizaciones internacionales
y su ambiente de gran urbe es "metrópoli más
pequeña del mundo". Muelles, paseos en el lago,
parques, animados callejones del casco urbano y tiendas elegantes
invitan a dar una vuelta por la ciudad. Asimismo, el propio
lago y el Ródano atraen a excursionistas. Los Alpes
están al alcance de la mano.
Ginebra, la pequeña urbe grande, en medio de una naturaleza
intacta y un escenario emocionante: residencias suntuosas
de la nobleza, casi escondidas detrás de viejos robledos
al sureste, idílicas aldeas de vino al norte. A orillas
del Lemán, pueblos y pequeñas ciudades.
Aquí está la sede de la Onu y también
la de la Cruz Roja Internacional. La ciudad está emplazada
en el corazón de un paisaje natural intacto. Pasear
es un placer, tanto dentro de los límites de la ciudad,
como a lo largo del lago con su famosa fuente de agua y en
la pintoresca ciudad antigua. Cuando cae la noche sobre la
ciudad comienza la palpitante vida multicultural. Y en las
fiestas se nota: aquí ya casi estamos en Francia.
Vuelos a Suiza le dá buenos motivos para visitar
Ginebra, una ciudad con ambiente internacional y sede de la
ONU (Palais des Nations). La famosa fuente de agua del lago
de Ginebra (Jet d'eau). El Centro Cultural e Histórico
que documenta 2000 años de pasado. Las Ferias y festivales
todo junto a la prestigiosa gastronomía y la refinada
cultura de vinos.
Ginebra, el sitio donde se encuentra todo el mundo. Ginebra
es tan activa en invierno como en cualquier otra época
del año. Paseos por los coloridos parques otoñales
o en las invernales riberas y paseos costeros se alternan
con shopping o vivencias culturales de primer nivel: Teatro,
ópera, ballet, cine, conciertos, cabaret, 30 museos.
¿O bien paladear un menú sibarita en uno de
los muchos excelentes restaurantes, cinco de ellos distinguidos
con estrellas Michelin? ¿Una excursión a las
cercanas zonas de esquí de los Alpes o del Jura? Ambiente
de gran ciudad y paz de campo, elegante vida ciudadana y deporte
en la naturaleza abierta.
Existen visitas organizadas a las Naciones Unidas. La entrada
se efectúa a través del edificio nuevo por l'avenue
de la Paix. En estas visitas se enseña los lugares
dónde se desarrollan las conferencias y la sala dónde
tiene lugar la asamblea general. Es necesario informarse antes
de los horarios.
Por esa misma zona se puede ir a la cafetería de la
Organización mundial para la propiedad intelectual,
la OMPI en la misma place des Nations. Al estar en el último
piso tiene una bella vista sobre Ginebra.Si paseamos por l'avenue
de la paix hacia el lago llegamos al jardín botánico
dónde podemos dar alguna vueltecilla y tomar algo en
el chiringuito que hay allí.
Ya en la zona centrica, y tomando como punto de salida la
estación de Cornavin tendremos las siguientes posibilidades.
La zona con tiendas ( mas bien caras, como todo en Suiza...
)en las calles: rue du Mont-Blanc, rue Cornavin, rue Coutance;
y cruzando el río: Quai du Général Guisan,
rue du Rhône, rue de la confédération,
rue du marché, rue de la Croix d'or, rue de Rive.
En ésta última zona (cruzando el río)
encontraremos un montón de tiendas sin tener que recorrerse
medio Ginebra. Para reposar podemos ir al Mövenpick (cafetería
restaurante) en la rue du Rhône donde los postres son
deliciosos.
Entre la rue Cornavin y la rue Coutance está la 'Placette'
que son unos grandes almacenes, con supermercado incluído
parecidos al 'Corte inglés' pero en pequeñito.
Callejeando se puede ver la catedral .
También tenemos por allí un restaurante típico
Suizo 'Les Armures' dónde comer la famosa "Fondue"
(Recipiente con queso fundido donde metemos trozos de pan
pinchados al final de largos tenedores ...) , o la raclette
(Patatas cocidas con queso fundido). Todo una delicia. Cerca
de allí por la Place neuve o la rue de la croix rouge
está la promenade des bastions ( un parque ) con un
monumento a los reformadores.
Podemos pasear por los paseos que hay por el borde del lago
tanto por una orilla como por la otra. Nos podemos acercar
tanto como queramos al "jet d'eau" (el chorrito)
por el quai Gustav Ador y luego por el caminito que hay tanto
al "jet d'eau" como al faro . A ambos lados del
lago cerca de los extremos del puente del Mont-Blanc están
los muelles desde donde salen los barcos que hacen travesías
por el lago Léman. Podemos ir igualmente a la isla
que hay en el pont des Berques, la isla Rousseau, en donde
se encuentra una estatua del célebre escritor.
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