Vuelos a Suecia donde se ha convertido en
un país más asequible. Sus principales atractivos
se centran en el paisaje y la cultura; sus vastos bosques
y sus enormes lagos se prestan para realizar actividades
al aire libre, desde el patinaje sobre hielo hasta la observación
del alce.
Estocolmo, la capital, mezcla el progresismo
de las grandes urbes con la tranquilidad característica
de los pequeños pueblos.
Si se pretende disfrutar del sol conviene
visitar Suecia entre finales de mayo y finales de julio,
teniendo en cuenta que agosto puede ser caluroso, pero también
húmedo. Muchos de los cámpings, atracciones
turísticas y albergues juveniles sólo permanecen
abiertos abiertos durante el verano, época que puede
ser cálida, soleada y atractiva para viajar.
Durante el invierno se reducen las opciones
para descubrir el país, ya que las zonas que se pueden
visitar quedan un poco restringidas. Las grandes ciudades
mantienen su actividad durante todo el año.
El festival Midsummer acontece en el solsticio
estival y resulta el evento sueco más entusiasta.
Los ritos paganos, como el baile de mayo, se entremezclan
con sosegadas fiestas oficiales y generosas raciones de
chupitos. El festival de Lucia (13 de diciembre) se introdujo
en el calendario festivo hace 60 años, pero se ha
convertido en uno de los más populares.
Además de conmemorar el martirio de
la joven pía siciliana, también celebra la
llegada de la Navidad con procesiones, glögg (ponche
caliente de frutas con alcohol) y canciones. Los árboles
navideños se decoran con figurillas de paja y estrellas;
es época de hornear galletas y San Nicolás
(como se denomina a Papá Noel) valora el comportamiento
de los niños y efectúa las compras de última
hora que, en lugar de lanzar por la chimenea, entrega en
persona.
Muchos hogares sirven jamón en Navidad
y numerosas familias mantienen la tradición de "mojar
de la olla", en otras palabras, mojar trozos de pan
en los jugos del jamón.
La Nochevieja, motivo de reunión de
los amigos y del lanzamiento de fuegos artificiales, se
ha convertido en una fiesta social. Suecia cuenta con una
creencia pagana que se desarrolla paralelamente a la Pascua:
la relación, durante este período, de las
brujas con el diablo en el infierno.
Los niños se disfrazan de brujas y
se pasean llamando de puerta en puerta para pedir caramelos
a cambio de dibujos. En la noche de Walpurgis (30 de abril)
se festeja el final del invierno con hogueras y fuegos artificiales.
El 1 de mayo se caracteriza por manifestaciones generalizadas
y actos organizados por el movimiento obrero.
Suecia es un país caro, por lo que
deberá organizarse el viaje con atención para
evitar un gasto superior al presupuestado. Si se acampa
en el bosque, se compran los alimentos en supermercados
y se viaja en autostop, el coste diario no ascenderá
a 10 dólares.
Con 25, se puede pernoctar en un cámping
y prepararse uno mismo la comida. Durante el período
veraniego, alojarse en un hotel de categoría media
y optar por platos económicos puede suponer unos
50 dólares al día o alcanzar los 100 si se
viaja solo.
Podemos visitar ciudades como la ciudad medieval
de Estocolmo se expande sobre 14 islas junto al mar Báltico,
donde un archipiélago de 24.000 islas y masas rocosas
la ha protegido del mar abierto y ha convertido esta urbe
en un enclave ideal para desarrollar actividades comerciales
y marítimas.
La mayoría de las islas están
deshabitadas, aunque los paseos en barco son muy populares,
dificultando el anclaje en la temporada alta estival. El
archipiélago de Estocolmo soporta hasta 20 cm de
hielo durante la mayor parte del invierno. Las mejores vistas
de la urbe se obtienen desde el agua, pero también
se puede disfrutar de los parques de Djurgarden o de los
callejones de Gamla Stan (su casco antiguo) a pie.
Vadstena es una de las poblaciones más
apacibles de Suecia, situada a lo largo del lago Vättern.
El castillo Vadstena slott, que conjuga los estilos gótico
y renacentista, ofrece espléndidas panorámicas
del puerto y el lago, que se encuentra un poco más
alejado. Este poderoso proyecto familiar de los primeros
reyes Vasa alberga en sus aposentos superiores algunas piezas
de mobiliario y pinturas de la época, entre las que
se incluye un Van Dyck.
La klosterkyrkan, abadía construida
en el siglo XV, es igualmente impresionante y también
combina elementos góticos y renacentistas. En su
interior permanecen las reliquias de Santa Birgitta y esculturas
del tardo medioevo, entre las que figura una representación
de la santa durante una revelación. Vadstena cuenta
con un antiguo convento que fue residencia real, el Bjälboättens
palats. Los autobuses cubren las rutas desde y hacia Vadstena
vía Linköping, Jönköping y Örebro.
Öland es una pequeña isla donde
permanecen ruinas, fortificaciones y unos cuatrocientos
molinos de viento; el círculo fortificado más
grande de la Edad de Hierro de la isla, Graborg, corona
con sus 200 m de diámetro el sublime paisaje, redibujado
a lo largo de los siglos por la explotación agrícola.
Este paisaje agrícola fue reconocido Patrimonio de
la Humanidad por la Unesco en 2000.
Cerca de Graborg está situado Eketorp,
parcialmente reconstruido como museo para mostrar el aspecto
de una villa fortificada medieval. Al Norte yacen las impresionantes
ruinas del castillo de Borgholm, quemado y abandonado a
principios del siglo XVIII. También destacan los
dos faros situados en las puntas meridional y septentrional
de la isla.
Un puente de 6.000 m, el más largo
de Europa, une Öland con Kalmar. Öland es uno
de los lugares favoritos para celebrar el Festival de Midsummer.
Infinidad de rutas podremos elegir en este
hermoso país como,
el mágico paisaje del Parque Nacional de Sareks que
cubre un área de 2.000 km². En él se
incluyen cien glaciares e incontables cumbres; algunas superan
los 2.000 m de altura. Este bello pero agotador trayecto
sólo es recomendable para los más forjados
y experimentados visitantes.
Quizá una de las mejores vistas la
constituyan el lago y el delta de Laiture, en el Rap Älv,
no muy lejos del límite oriental del parque. No hay
refugios y existen muy pocos puentes, pero está muy
frecuentado por los aguerridos excursionistas, a quienes
les lleva más o menos una semana efectuar todo el
recorrido. El punto de entrada más habitual se ubica
en el sur de Kvikkjokk Fjällstation, adonde se llega
en autobús desde Jokkmokk.
Embajada
de Suecia en España.
Los paseos por las calles están a merced
del clima. En el frío invierno se puede patinar por
las capas suficientemente gruesas de hielo; el lago y el
sistema de canales de la capital se convierten en una de
las pistas de patinaje más extensas. El esquí
de descenso y el nórdico son muy populares en las
estaciones cercanas a Siljan y en las de Västmanland
y Estocolmo.
Montar en bicicleta por las planicies de
los alrededores del lago Skane o en las islas de Öland
y Gotland se convierte en una opción atractiva en
la época de deshielo. Para los amantes de los deportes
acuáticos, existen numerosas posibilidades de navegar
en canoa por las zonas de los lagos y por los excitantes
rápidos de los ríos del Norte.
El senderismo y la orientación son
actividades muy extendidas; muchas familias forman grupos
de orientación para competir los fines de semana.
El Parque Nacional de Sareks es, con toda probabilidad,
una de las zonas más espectaculares para practicar
el senderismo; sin embargo, sólo está recomendada
para los excursionistas experimentados. Suecia cuenta con
buenas playas para nadar, especialmente al este de Uppsala.
El buceo es otra actividad muy arraigada
en la costa este, donde se puede nadar cerca de la comunidad
de focas locales. La visión más espectacular
de la aurora boreal se disfruta en las montañas del
norte. Puede que resulte aún más interesante
intentar descubrir los restos del barco que, según
se cuenta, se hundió en la costa suroriental cargado
con tesoros de la Guerra de los Treinta Años.