Vuelos a Portugal te lleva a conocer Cascais. A pocos kilómetros
de Lisboa se esconden lugares llenos de magia, romance e
historia que muestran otra cara de Portugal
Bajo el reinado de don Pedro I, Cascais tuvo el honor de
convertirse en una villa autónoma respecto de Sintra,
a la que pertenecía hasta entonces.
Un lugar símbolo de Cascais es la Ciudadela, que
aunque sigue siendo usada para fines militares -ya que tiene
una ubicación inmejorable frente al mar- tiene también
hermosos jardines abiertos al público, donde se exhibe
una pequeña colección de artillería.
El paseo que bordea la costa desde esta Ciudadela, con
su austera masa que vigila las aguas, hacia el este, rumbo
a la costa del centro de la ciudad.
Los acantilados sobre los que fue levantada la Ciudadela
están a una altura tal que ofrecen una vista general
de toda la costa -conocida como “Costa de Oro”
o “Costa de Estoril”- hacia Estoril y los confines
de Lisboa.
En las plazas del centro de la ciudad, frente al puerto
se puede tomar el pulso del Cascais alejado de las multitudes,
que se quedan muchas veces regateando souvenirs sobre el
muelle.
Y no puede dejar de acudir a la feria y mercado que todos
los miércoles y sábados por la mañana
tiene lugar en el centro de la ciudad. Todo lo que se pueda
desear para comprar y sobre todo para curiosear se da cita
aquí: el ambiente es alegre, ruidoso, colorido, matizado
por un portugués que sólo un oído bien
entrenado puede entender, aunque la similitud con el castellano
permite entender prácticamente todo lo que se lee
aquí y allá en las calles y en los puestos
de la feria.
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