Vuelos a Paris desde donde visitaremos Mulhouse. La menor
de las regiones francesas cuenta con una identidad cultural
forjada por la historia, se sitúa al Noreste del
país y es también una de las más originales
por su diversidad cultural, gastronómica y geográfica.
Bosques, mesetas, montañas, viñedos y praderas
son algunos de los paisajes que ofrece la región
del Bajo-Rin (situada al Norte) y del Alto-Rin (situado
al Sur).
El macizo de los Vosgos al Oeste y el Rin, al Este delimitan
la meseta de Alsacia llena de ciudades y pueblos típicos
por su arquitectura Medieval Renacentista o Gótica...
País fronterizo con Alemania, Alsacia ha desarrollado
una doble cultura en los confines de los universos latino
y germánico. Anexionada al Reino de Francia en 1648,
Alsacia ha cambiado cuatro veces de nacionalidad entre 1870
y 1945.
Estrasburgo, su capital, fué elegida en 1949 como
sede de instituciones europeas: el Consejo de Europa, el
Parlamento Europeo y más recientemente, el Palacio
de los Derechos del Hombre en 1995. Estrasburgo, situada
en el Bajo-Rin, posee numerosos monumentos, testimonio de
la historia.
En la plaza del Castillo se levanta una de sus joyas:
la catedral de Notre-Dame uno de los más hermosos
logros del arte gótico europeo. Reconstruida entre
los siglos XI y XV sobre las ruinas de la catedral romana,
enarbola una sola flecha de 142 metros. Este edificio de
gres color de rosa alberga muchas obras maestras: un reloj
astronómico, vidrieras del siglo XIII, una consola
de órganos y esculturas magníficas.
El patrimonio religioso es enorme: una docena de iglesias
diseminadas por la ciudad, entre ellas Saint- Thomas, que
conserva el mausoleo del mariscal de Saxe.
Los museos revelan las huellas del pasado: el Museo Alsaciano
de Tradiciones Populares, el Museo de la Obra de Notre-Dame
y sus Artes de la Edad Media y del Renacimiento o el Palacio
de Rohan, uno de los más hermosos conjuntos de decoración
palaciega del siglo XVIII. Estrasburgo posee también,
desde hace algunos años, un Museo de Arte Moderno
y Contemporáneo. Ciudad de agua, la capital renana
se sitúa en la convergencia del Rin y del Ill, cuyos
afluentes rodean el barrio pintoresco de "La pequeña
Francia".
La ciudad acoge desde hace veinticuatro años el Festival
Internacional de Música y contribuye así al
esplendor de la región. Más al Sur, Mulhouse,
la "ciudad del Molino" y antigua ciudad industrial.
Ha sabido conservar un patrimonio importante con su Ayuntamiento
de estilo renano del siglo XVI o el casco antiguo y sus
hoteles particulares.
Es el primer polo europeo de museos técnicos (Museo
Nacional del Automóvil, Museo del Ferrocarril, Museo
de la Impresión de Tejidos, Museo del Papel Pintado,
Electrópolis...). Mulhouse es la ciudad de ideas
nuevas. Efectivamente, en 1998, el proyecto innovador del
tram-tren.
Este tranvía cuya red representa 55,8 kilómetros,
utilizará también la red ferroviaria. La primera
fase del tranvía urbano será realizada en
2005. Innovación y espíritu empresarial se
entreven en una paleta de animaciones culturales como el
carnaval renano, a finales de febrero o el festival de jazz
en verano.
|