Vuelos a Oslo ciudad del sur de Noruega, que constituye
por si sola un condado y es capital de la nación.
se sitúa en el centro de Scandinavia, rodeado de
un paisaje magnífico desde los fiordos hasta las
colinas forestales.
Oslo es una de las ciudades más viejas en Scandinavia
y la única capital en Scandinavian con una colonia
urbana que se remonta a la Edad de los Vikingos. Muchas
de las ruinas del Oslo antiguo se encuentran en el Parque
Memorial. La ciudad tiene una historia dramática
e interesante. Los museos y las exposiciones subrayan la
historia y los lugares más conocidos y populares
en el Oslo de hoy.
La población de la ciudad es de 448.800 habitantes
y del área metropolitana de 566.500 habitantes. La
ciudad se encuentra en la desembocadura del Oslofjord en
la costa sudeste de Noruega. Fue fundada en 1048 por Harald
Hardrade, rey de Noruega desde 1046 hasta 1066 y prosperó
como un centro comercial y puerto para convertirse en la
capital de Noruega en 1299.
La principal fortaleza de Noruega se construyó
aquí en Akershus en la Edad Media. Después
de un desastroso incendio en 1624, la ciudad fue reconstruida
y se le cambio el nombre a Christiania (más tarde
Kristiania o Cristianía) en honor de Cristián
IV, el rey tanto de Noruega como de Dinamarca, pero se volvió
a usar su antiguo nombre en 1925.
Desde el cierre del aeropuerto Fornebu en 1998, la mayor
parte de los vuelos internacionales llegan al aeropuerto
de Gardermoen. Para ir del aeropuerto a la ciudad: hay tres
opciones disponibles al público con diferentes precios.
El primer tren rápido (Flytoget) a un buen precio
y llega a la estación de ferrocarril central de Oslo.
El autobús (Flybussekspressen) es más barato
y tiene muchas paradas en muchos sitios de la ciudad.
Las primeras industrias de la ciudad se desarrollaron a
lo largo de las orillas del río Aker, cuyas cataratas
podían usarse para mover ruedas hidráulicas.
En torno de ellas las casas de los trabajadores, de los
mercaderes y los funcionarios gubernamentales, se diseminaban
hacia afuera por los lagos, bosques y pantanos más
allá de la bahía.
Como resultado del crecimiento anárquico, Oslo
cubre ahora más de 450 km², lo cual la convierte
en una de las ciudades más grandes del mundo en el
área. Sin embargo, conserva un ambiente rural fuera
del pequeño centro de la ciudad, debido a grandes
zonas de «cinturón verde» que los residentes
actuales de Oslo usan para correr y esquiar.
La espina dorsal de la ciudad es la avenida conocida como
Karl Johansgate. Lleva ese nombre en honor del rey Karl
XIV Johan, un mariscal francés a las órdenes
de Napoleón, que fue elegido príncipe heredero
de Suecia en 1810 y se convirtió en rey de Noruega
bajo la monarquía dual establecida al final de las
guerras napoleónicas.
Su palacio, situado en la parte central de Oslo es todavía
la residencia oficial de los monarcas noruegos. La avenida
que lleva su nombre comunica al
palacio con los principales edificios de la ciudad.(construida
en 1697), en frente de la cual hay una estatua del rey Cristián
IV, el mercado central los edificios originales de la universidad,
fundada en 1811 y el Storting, el parlamento de la nación.
Acuda a sus teatros, conciertos, exposiciones y otros muchos
apasionantes eventos. En verano, Oslo se transforma en la
gran ciudad de los festivales.
La fiesta del marisco, el festival de música de
cámara, el festival de rock y jazz, Sommerkollen
(los veranos del cerro Holmenkollen), el festival de música
pop-rock de la isla Kalvøya y mucho, mucho más.
A pocos kilómetros del centro urbano, en autobús
o en coche, se deleitará con los paisajes de la zona
rural de Akershus, donde también encontrará
un apasionante mundo de arte noruego con museos y galerías.
La
Catedral de Oslo.
The
National Theatro.
The
Theatre Museum Of Oslo.
En torno de este centro hay teatros, museos y galerías
y muy cerca hay una dedicada a la obra del pintor expresionista
noruego Edvard Munch (1863-1943). En las cercanías
está también el parque Frogner, donde pueden
apreciarse las obras del escultor noruego Gustav Vigeland
(1869-1943) y en las afueras están las rampas para
saltos de esquí en Holmenkollen, donde se lleva a
cabo un tradicional campeonato anual de saltos desde 1892.
La isla de Bygdoy en el puerto, alberga una grandiosa
exhibición marítima que contiene barcos vikingos
restaurados, el «Fram», barco que usó
el explorador noruego Fridtjof Nansen para su viaje a través
de los bancos de hielo del Artico en 1893-1896.
El muelle del puerto de Oslo tiene atractivos para todos
los gustos. Deambulando por sus calles peatonales, podrá
curiosear en todo tipo de sugestivas tiendas y disfrutar
de una buena comida mientras contempla cómo, a pocos
metros de distancia, las gaviotas alborotan y revolotean
sobre las olas que se mecen serena e incansablemente.
La tentación de las compras es seductora y variada.
Encontrará aquí 60 establecimientos diferentes,
desde conocidas cadenas textiles a tiendas exclusivas. Los
restaurantes de Aker Brygge están a otro nivel. Nada
menos que 35 locales ofrecen auténticos manjares
para todos los gustos. Cuándo haya visitado Aker
Brygge una vez, ¡volverá, con toda seguridad!.
El «Gjoa», barco que usó Roald Amundsen
de Noruega cuando se convirtió, en 1903 en el primer
hombre que navegó a través del pasaje noroeste
y el «Kon Tiki», la balsa de madera en la cual
el antropólogo noruego Thor Heyerdahl cruzó
el Pacífico desde América del Sur hasta Polinesia
en 1947.
Los productos manufacturados de Oslo son, entre otros,
equipo eléctrico, artículos de metal, madera,
productos lácteos, máquinas herramientas,
sustancias químicas, textiles y barcos.
Oslo tiene un promedio anual de 1,691 horas de luz del
sol y una precipitación total de 763 mm.
Hoteles
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