Vuelos a Nápoles desde donde visitaremos ciudades
como Herculano. Dentro de la Península italiana, en
la región de Campania se situaban las ciudades romanas
de Pompeya y Herculano que fueron destruidas por una erupción
del Vesubio durante el reinado del emperador Tito.
Estaban localizadas en una región con grandes posibilidades
agrícolas y próximas a la ciudad de Nápoles.
Si bien constituían ciudades de poca relevancia dentro
del Imperio romano, la lava y las cenizas de un volcán
como el Vesubio que prácticamente las enterró
y permitió su conservación, nos permiten conocer
como eran en época romana. Este hecho se produjo en
el mes de Agosto del año 79 d.C., cuando un alud de
fango enterró a la ciudad de Herculano, mientras que
Pompeya recibía una lluvia de cenizas, junto a trozos
enormes de piedra pómez.
Finalmente los vapores de azufre envolvieron a estas ciudades
y asfixiaron a sus habitantes.
Una parte importante de estos murió en el momento
de su destrucción, entre ellos el famoso naturalista
C. Plinio Segundo, mientras observaba la actividad del volcán.
En un radio de dieciocho kilómetros el paisaje quedó
afectado y también los campos fértiles que rodeaban
a estas ciudades quedaron arrasados.
Las excavaciones arqueológicas y estudios acerca de
Pompeya y Herculano se iniciaron en el siglo XVIII, y con
escasas interrupciones han continuado hasta nuestros días.
En la actualidad podemos pasear por los restos de Pompeya,
en la que se conservan perfectamente el trazado de sus calles,
las estructuras de sus tiendas y talleres así como
los importantes edificios públicos de esta ciudad como
el Foro, el Templo de Isis o el Anfiteatro, junto a los restos
de su su sistema de amurallamiento.
Numerosas casas particulares de esta ciudad han conservado
sus estancias, atrios y jardines. En bastantes ocasiones estas
viviendas también presentan importantes restos de pintura
mural y de mosaicos.
Vuelos a Pómpeya desde donde viajaremos a la ciudad
de Herculano de menores proporciones que Pompeya, también
ha proporcionado numerosas casas particulares, termas privadas
y algunos edificios públicos como el Teatro. Algunas
villas suburbanas próximas a la ciudad de Pompeya,
también conservan junto a sus dependencias importantes
frescos de pintura mural, que utilizan frecuentemente temas
de inspiración griega. El hecho de permanecer sepultadas
durante siglos por la lava y las cenizas ha permitido una
buena conservación de los restos de es- tas ciudades
antiguas.
También esta región donde estaba localizada
Pompeya, había recibido como todo el sur de Italia,
la influencia de la civilización griega. Prueba de
esta importante influencia es la presencia no lejos de Pompeya
de la ciudad de Paestum, donde se alzan importantes templos
griegos en buen estado de conservación. En este sentido
también la ciudad de
Nápoles (Neapolis), próxima a Pompeya y Herculano
había sido una fundación griega.
El interés de Pompeya y de la cercana Herculano radica
en el hecho de que podemos contemplar con bastante exactitud
lo que constituía la vida cotidiana de una ciudad romana
del Imperio tal como se desarrollaba hace 2000 años,
con sus calles, y sus diversos espacios públicos y
privados. La visita a la ciudad puede ser completada con una
visita al Museo de Nápoles, donde se conservan numerosos
restos de esta ciudad.
Parece que, durante la erupcion del Vesuvio que colmó
la ciudad de Herculano, los habitantes tuvieron tiempo de
escapar al peligro, y salvar la mayor parte de sus efectos:
no se encontraron joyas en oro, descubriendose unicamnete
pequeños recipientes de plata. Los de bronce son muy
numerosos y, en general, de una forma proporcionada y excelentemente
trabajados.
Los ornamentos se diversifican en cien formas distintas,
pero en todos ellos predomina la mesura: pueden ser follajes
incrustados en plata, que se extienden en el brode o el cuello
del recipiente, o bien bellas figuritas entrelazadas, que
sirven como asas: la mayor parte tienen forma de cajita para
guardar agujas, de escudilla, o de platillo.
Los anticuarios que, para elevar el precio de sus trabajos,
quieren ennoblecer todo lo que explican, consideran normalmente
estos monumentos como vasos de sacrificios; pero la cantidad
descubierta en la ciudad de Herculano demuestra que estaban
destinados simplemente a los usos de la vida cotidiana.
El cuidado dedicado a ennoblecerlos demuestra, al mismo tiempo,
que el gusto por todo lo griego no se limitaba a las grandes
obras, sino que se hacia presente hasta en los mas pequeños
objetos. Hay uno que no debe olvidarse: se trata de balanzas
de distintas formas, y sobre todo una con dos pies de bronce.