Vuelos a Londres desde donde conoceremos monumentos como,
la Torre de Londres que es también un lugar destacado
lleno de historia y tradición. A los guardias en esta
antigua fortaleza se les llama 'Befeaters'. Se usó
como palacio del rey, prisión y lugar de ejecución,
pero ahora es un museo donde se pueden ver las Joyas de la
Corona ( 8 coronas) y otras insignias.
La que una vez fué castillo y palacio se ha convertido
en un monumento maravillosamente reservado a la crueldad.
Según Shakespeare, los jóvenes príncipes
y herederos de Eduardo IV fueron asesinados en la torre
bajo las órdenes de su malvado tío Ricardo
III. Sus celdas han hospedado a ilustres personajes como
Thomas More, Ana Bolena, Walter Raleigh, Rudolf Hess y Wham!
(grupo de pop de los años ochenta para quinceañeras).
Entre sus espeluznantes atractivos, se incluyen los instrumentos
de tortura situados en la Martin Tower. El visitante debe
comprobar que los cuervos siguen paseándose por el
césped: la leyenda cuenta que el día que abandonen
la torre, Londres caerá ante sus enemigos.
¿Alguna vez has oído hablar del 'BIG BEN' la
campana en la torre de San Stephen’s?
En el suroeste de Inglaterra hay un enorme monumento de piedra
llamado Stonehenge. Fué hecho por gente que vivió
2000 años antes de Cristo y consiste en un círculo
de enormes piedras.
Abadía de Westminster.
La abadía de Westminster, última morada de
la realeza, aparece como una de las iglesias más visitadas
del mundo cristiano. Este bello edificio, repleto de mórbidas
tumbas y monumentos, cuenta con una espectacular acústica:
cuando los niños del coro aclaran sus voces, estremecen
al visitante. Esta forma de pasar lista a los muertos y a
los homenajeados garantizará una lección de
humildad al más grande de los egoístas, pese
a lo pomposo y ornamentado de sus recuerdos.
Casas del Parlamento.
El impresionante resplandor neogótico de las casas
del Parlamento ha sido recuperado gracias a la reciente limpieza
de su fachada. El edificio alberga la Cámara de los
Comunes y la Cámara de los Lores, pero la grandeza
de su exterior se empequeñece al percibir el nivel
del debate que se celebra en su interior (y si no, escuchen,
escuchen). El acceso a las salas está restringido durante
las sesiones, sin embargo, una visita sobre las 18.00 calmará
la indignación de la multitud. El visitante puede sintonizar
su reloj con la cara más reconocible de las casas del
Parlamento: el Big Ben.
Downing St., la residencia oficial del primer ministro, está
ubicada en el número 10; y la del ministro de Economía
y Hacienda en el 11. Éstas fueron protegidas por una
imponente verja de hierro cuando las fuerzas de seguridad
comprobaron que un simbólico y solitario bobby paseando
ante la puerta de la Dama de Hierro resultó insuficiente
para evitar un atentado terrorista del IRA en 1989.
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