Vuelos a Lisboa te descubre sus museos. Este Museo de Coches
recibe mas de mil visitantes diarios, de los cuales la mayoría
son del exterior y pese a la dificultad que significa el
mantenimiento de cada uno de los carruajes que componen
la colección de este original museo el visitante
puede perfectamente apreciar unos 60 carruajes en buen estado
de conservación, en las dos amplias y contiguas salas
en la planta baja.
El coche más antiguo de la colección es
aquel cuya tradición se atribuye a Felipe III, Rey
de España. Con este carruaje -dicen- se trasladó
el monarca desde Madrid hasta Lisboa.
En el interior y concretamente debajo de la almohada que
cubre el banco del frente, se oculta una especie de tubería
que desemboca directamente a la calle y por el cual Felipe
II "aliviaría, de trecho en trecho, su vejiga
y si fuese necesario sus nobles intestinos"
Cuando el visitante camina entre el contingente de coches
pasando frente a los carruajes del siglo XVIII de Don José
I o de la princesa Doña María Benedita o del
hermosísimo carruaje perteneciente a la embajada
de Roma y utilizado por el Marqués de Fontes, entonces
cae en cuenta que cada uno de ellos es exclusivo y personal
y que no hay ni habrá otro igual.
Los tiempos de la estandarización vendrían
dos siglos mas tarde y llegarían con la producción
en serie.
De acuerdo a los archivos consultados se sabe que a comienzos
del siglo XIX la Casa Real Portuguesa tenía no menos
de 300 coches en uso, pero de estos fueron enviados a Brasil
unos 40, en el período 1807 a 1820, de esos apenas
la mitad volvió a Portugal.
En todo caso los inventarios de las cocheras de Calvario
de Belem y de Ajuda, donde se guardaban los coches de la
corte acusaban en 1830, año en que muere el Libertador,
mas de 100 coches de diversos tipos, tales como berlinas,
calesas, o bien aquellas que llamaban traquitanas, seges,
canoas y estufas.
Vuelos a Lisboa le aconseja que no deje de visitar el Museo
Nacional Dos Coches donde podrá vivir una experiencia
sin igual viendo estas obras de arte que viene a ser los
antecesores del automóvil de hoy.
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