Vuelos a Génova desde donde visitaremos ciudades tan
importantes como Savona, ciudad industrial, no privada por
ello de obras de arte. Veremos asi el Poliptico de Foppa en
la iglesia de Santa Maria del Castillo; la Catedral, del Renacimiento
(esplendido Batisterio anterior al 1000); el palacio Pozzobonello,
en el que se halla una interesante pinacoteca con cerca 90
obras de Donato de Bardi, Mazone, Foppa.
Importante es tambien el Palacio de la Rovere, proyectado
por Sangallo. Sobre el puerto se asoma la Torre conocida como
el Leon Pancaldo, nombre del piloto de Savona que navegó
con Magallanes y, a espaldas del Jardin Publico, sobre un
monticulo, la Fortaleza priamar, del 1542.
De Savona tomamos la autopista hasta Fossano, interessante
por el Castillo de los Principes de Acaia, del siglo XIV.
En este trayecto de la autopista, llamada ya la Savona-Turin,
selñalamos Ceva, Mondovi y Vicoforte, con el notable
santuario homonimo con la cúpula del Gallo. De Fossano
se puede proseguir por Bra y alcanzar Alba con una bonita
Catedral gotica (bellisimas tallas en el coro). De Alba, con
un recorrido de 60 kilometros entre bellas colinas, llegaremos
a Moncalieri, con un bellisimo Castillo Real y, en fin, a
Turín.
callejero
de Savona
Vuelos a Génova le lleva a otra ciudad bellisima como
es La Spezia, sobre el encantador golfo a cuyos dos lados
surgen Portovenére y Lérici. En la Spezia se
verá la Catedral con el gran retablo de terracota (La
Coronación de la Virgen), de Andrés de la Robbia;
el importante Museo Lunense con rico material prehistórico,
etrusco y greco-romano. A 12 km da La Spezia vemos Portovénere,
antigua base de piratas y hoy estupendo pueblecito lugar de
huella medieval, con las altas casas-fortaleza de arquitectura
genovesa.
La Iglesia de San Lorenzo, en posición aislada, la
de San Pedro; ambas se remontan al siglo XII, con el Castillo
del XVI. Haciendo una excursión por el golfo, superada
La Spezia se alcanza, a los 12 km hacia el interior, Lerici,
con antiguo castillo, el más bonito de Liguria. De
aquí se embarcó Shelley para hacer una travesía
a vela y pereció ahogado.
Vuelos a Turín, Milan y Géenova. El territorio
comprendido entre estas ciudades se llama, en la Italia de
hoy los nombres de las tres ciudades, evocan tres esplendidas
caracteristicas del paisaje natural italiano: Los Alpes, a
cuyos pies se extiende Turín con la red regular de
sus calles rectas; los lagos, que se abren como una corona
sobre la cabeza de la capital lombarda y, el mar de las dos
riberas entre las cuales, Genova, se siente como reina. Por
los pasos alpinos descendieron, en tiempos antiguos, los invasores:
los Galos, Anibal, las innumerables tribus barbaras.
Por los mismos pasos, a su vez, las legiones romanas pasaron
a las Galias, Suiza, Germania (hoy Alemania). He aqui porque
las civilizaciones piamontesa y lombarda se nos aparecen tan
intimamente enlazadas a la Europa Occidental y central y,
sobre todo, con un organismo desaparecido, pero cuyas huellas
afloran tenaces como un recuerdo no destruido completamente
en su unidad moral: el reino de Borgona.
En Liguria no desembarcaron invasores. De sus playas zarparon
los mercantiles y, cuando se hizo necesario, los guerreros
genoveses hacia las floridas colonias del Mediterraneo oriental
o hacia las Cruzadas. Entre el interior europeo y los mares
lejanos, los ligures asumieron, mucho antes de que la gran
corriente de la navegacion europea se dirigiera hacia las
Americas, una funcion mediadora.
A pesar de las diferentes experiencias historicas del Medioevo
en adelante (Turín se convirtió en capital de
un Reino del que luego habria de nacer el Estado italiano;
Génova fué republica aristocrática y
Milán, despues de un breve señorio se convirtió
en dominio extranjero) existe entre estas tierras una viva
y profunda unidad que podremos recoger aunque varien los paisajes:
de las vetas alpinas a la jubilosa naturaleza de los lagos,
al ininterrumpido prodigio marino de la costa ligur.
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