Vuelos a Florencia le lleva a conocer la ciudad de Pistoia
(Pistoya), antigua ciudad romana y medieval, injustamente
abandonada, pero no inferior en su encanto ambiental y potencia
arquitectónica a Lucca y Pisa. Hay un grupo de espléndidas
iglesias románicas y góticas, la primera de
las cuales, San Pablo, se nos aparece delante apenas recorrida
la calle de Porta Carratica.
Entramos en la ciudad: a la izquierda, tenemos la plaza
Garibaldi, con la Iglesia de Santo Domingo (1300), interior
con numerosas esculturas y fresco también de la misma
época. Llegamos desde aquí a San Juan Fuorcivitas
(siglo XII, con maravilloso exterior revestido en mármol
blanco "y verde v. en su espléndido interior,
el famoso Pérgamo (pulpito de 1270), de Guillermo de
Pisa.
Hacia la izquierda se supera la Virgen de la Humildad; renacimiento,
elegante atrio. Llegamos después a San Andrés,
gema de la arquitectura pistoyesa y que conserva aún
la obra maestra de G. Pisano: el pulpito (1301), todavía
más hermoso que el de Pisa.
En la plaza del Duomo, una de las más severas y elegantes
de Italia, vemos el sólido Palacio Pretorio (1367)
junto a él, el Batisterio (1300), frente al Batisterio,
el Campanario, obtenido (siglo XIII), con la transformación
de una torre longobarda; la Catedral (XII), con una solemne
fachada pórtico y logia y, el interior, rico en esculturas
y pinturas, entre las que sobresale la Virgen, del Verrocchio
(1485).
Frente al Palacio Pretorio, el Comunal, también gótico,
donde estuvo un interesante Museo Cívico (pinacoteca,
colecciones numismáticas, arqueológica), y que
ahora ha sido trasladado al Duomo o Catedral: el Hospital
del Ceppo, con soportales del Renacimiento florentino (1514).
y el friso en terracota de los De la Robbia. De aquí
pasamos a la iglesiade San Bartolomé en Pantano para
ver el bonito pulpito de Guido de Como (1250), y a la iglesia
de San Pedro, con magnífico portal. Después
de todo ello saldremos de Pistoya tomando la carretera principal
y, al cabo de 17 km llegaremos a Prato.
Vuelos a Florencia te lleva a esta ciudad. Prato es industrial
posee soberbias obras de arte. Entrando por la Pistoyese se
encuentra a la derecha Santo Domingo, una imponente iglesia
gótica de (finales del siglo XIII), con crucifijo giotesco
en el interior. De aquí a la Catedral, con una bella
fachada policromada (siglo IV), en cuyo ángulo se halla
el famosísimo Pergamo (pulpito de Donatello (1439).
Interior con paredes al fresco, obra de F. Lippi, pérgamo
de Rosellino y Mino de Fiésole y una bellísima
Virgen de G. Pisano (1317).
El
Museo del Tejido de Prato, nacido de una realidad ciudadana
que mantiene y cultiva su vocación textil, hasta ahora
el único dedicado por entero al arte y a la tecnología
textil, conserva un patrimonio textil de extremo interés
por la calidad y la variedad de las colecciones.
Desde la Catedral, por la céntrica calle Mazzoni
se irá a la plaza del Comune, dominada por el poderoso
Palacio Pretorio (interior con Pinacoteca, pinturas nobles
de primitivos, de los dos Lippi, cuadros de escuela boloñesa
y napolitana y un grupo de " vistas " del flamenco
Van Witel.
Por la calle Ricásoli se llega a la plaza en la cual
se yergue la severa fachada de San Francisco (siglo XIII),
con frescos y bellas esculturas en su interior. Pasamos desde
aquí a la plaza donde, junto al imponente Castillo
de Federico II de Suabia, surge la elegante Santa María
delle Carceri (De las Cárceles), obra de J. Sangallo
(siglo XV). Por el Paseo Piave y plaza de San Marcos, se sale
de Prato hacia Florencia.
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