Vuelos a Filadelfia "Philly", como
cariñosamente la llaman sus habitantes, guarda entre
sus calles todos los entresijos de la creación de
los Estados Unidos. Esta ciudad, tan poco conocida para
nosotros, es una verdadera Meca para el buen ciudadano americano.
Su nombre proviene del griego y significa
"ciudad del amor fraternal". Pero Filadelfia no
es sólo atractiva por su carga histórica,
sino también por su ritmo, su vivacidad, sus alrededores,
sus museos y su gastronomía. Su fundador, William
Penn, quiso convertirla en una tierra prometida. Algo debió
quedar de ese sueño: viajar hasta esta ciudad, cien
por cien americana, es realmente agradable.
Vuelos a Filadelfia con un aeropuerto Situado
a 11 km. de la ciudad. La nueva terminal F (conectada a
la terminal E) para vuelos regionales se inaguró
a finales del año 2001. Una nueva terminal internacional,
que estará conectada a la terminal A, se inaugurará
en el 2002
Una vez en la ciudad, lo mejor es alquilar
un automóvil para conocer los alrededores, ya que
para visitar el centro lo ideal es utilizar los medios de
transporte público, y si se dispone de tiempo, pasear.
Es una de las ciudades más seguras
de EEUU. Tiene un centro histórico muy interesante
y una animada vida nocturna. El Downtown es la zona moderna,
donde están las oficinas y los centros comerciales.
Es una pena que Filadelfia esté tan
cerca de Nueva York. Sin querer le hace sombra y muchos
de los que cruzan el charco no aprovechan la oportunidad
para descubrir esta gran ciudad. Sin embargo, Filadelfia
no tiene mucho que envidiar a la Gran Manzana.
Quizás la gran diferencia entre estas
dos ciudades tan cercanas es que la primera, Filadelfia,
es americana cien por cien, y en cambio Nueva York es más
cosmopolita, más internacional, y también
más exótica.
La carga histórica de "Philly"
también la diferencia. Lleva con orgullo ser la cuna
de la independencia de Estados Unidos. El nombre de Philadelphia
proviene del griego y significa "ciudad del amor fraternal".
Este nombre tan idílico se lo dio su fundador, William
Penn.
Es inevitable hablar de él para comprender
la historia de este lugar. La fundación de Filadelfia
está ligada a la constitución de su estado,
Pensilvania. Todo empezó en el año 1661, cuando
Carlos II de Inglaterra concedió poderes sobre la
región a William Penn como pago de las sumas colosales
que la Corona debía a su padre y que él había
heredado.
Vuelos a la ciudad que nos ocupa, su centro
se organiza en un gran rectángulo limitado al oeste
y al este por dos ríos: el Schuylkill y el Delaware.
Al este se extiende el centro histórico, donde se
encuentran los edificios más significativos de la
ciudad. En el Independence National Historical Park se ubica
el Independence Hall, lugar donde se firmó la Declaración
de Independencia y donde se adoptó la Constitución.
También se encuentra allí el
Congress Hall, edificio donde se reunió el Congreso
de Estados Unidos entre 1790 y 1800, mientras Filadelfia
fue capital de la nación, y el Old City Hall, que
albergó el Ayuntamiento de 1791 a 1800. En su interior
hay un museo de banderas muy curioso. También es
de obligada visita el Liberty Bell Pavillion, un pequeño
edificio de cristal que guarda el símbolo de la Libertad:
una campana con una grieta misteriosa.
A poca distancia del parque también
merece la pena visitar el segundo banco por importancia
de Estados Unidos, antigua reproducción de un templo
griego, y el Carpenter's Hall, una magnífica mansión
del siglo XVII que fue ofrecida a los líderes de
la revolución. Todo este recorrido se hace a pie.
Lo mejor, antes de comenzarlo, es acercarse
al Visitor's Centre, donde se sacan casi todas las entradas
y donde se contratan los guías.
Como legados históricos, tampoco se
pueden olvidar la Elfreth's Alley (siglo XVIII), la calle
más antigua de Estados Unidos; la Christ Church (siglo
XVII), también la iglesia más antigua de la
nación; o la Betsy Ross House, una casa muy sencilla
a primera vista, pero que tiene el honor de haber albergado
a la costurera que cosió la primera bandera norteamericana.
Otro de los grandes atractivos de esta ciudad
son sus museos, sobre todo el Philadelphia Museum
of Art. Es soberbio. En él se halla la colección
de impresionistas más importante fuera de Europa.
También el de Rodin es muy recomendable. La ciudad
en sí, sin estas excelencias, vibra. La noche es
muy divertida y animada: restaurantes de todas las nacionalidades
y cientos de salas de música en vivo, sobre todo
de jazz, inundan la ciudad.
En verano la temperatura puede ser algo calurosa,
lleve ropa normal con un suéter o abrigo ligero por
si lo necesita. En invierno el clima se pone frío,
con frecuencia bajando y permaneciendo por unos días
bajo 0ºC. Cuando vaya, lleve ropa cómoda y es
muy probable que camine mucho, en zapatos suaves o insoportables,
como a usted le parezca mejor.
Los hoteles en Filadelfia son de todos los
precios. Si no tiene automóvil le recomendamos que
haga las reservas. Si tiene automóvil y está
dispuesto hospedarse a un poco de distancia, no se preocupe
mucho por la reservación. Pero empiece a buscar a
primeras horas de la tarde donde quedarse esa noche, especialmente
en invierno.
Best
Western Independence Park Inn***.
The
Inn On Locust ***.