Vuelos a Estambul. La costa del Mar Negro sorprende a los
que suponen que Turquía no es más que áridas
estepas. Desde su frontera europea con Bulgaria hasta la georgiana,
densos bosques de pinos cubren las cimas de las montañas,
y una exuberante vegetación, así como abundantes
cosechas, crecen en las elevaciones y valles interiores. A
lo largo de la línea costera, hermosas playas despobladas
se extienden a lo largo de kilómetros, invitando a
tomar el sol.
Los pueblos de pescadores y las aldeas de montaña
conservan sus estilos arquitectónicos de madera, nativos
y tradicionales en toda la región. El clima húmedo
y el suelo fértil estimulan el cultivo de té,
tabaco, maíz y avellanas.
En las excavaciones arqueológicas se han hallado pruebas
de que los primeros habitantes de la región se establecieron
en Ikiztepe, en la provincia de Samsun, al inicio de la Edad
de Bronce. Los hititas, milecios, frigios y, según
Homero, las amazonas, colonizaron parte de la costa. Asimismo,
Alejandro Magno, en sus conquistas por el mundo, mantuvo la
región bajo su soberanía, que finalmente, quedó
incorporada a los imperios romano y bizantino.
En el siglo XV, la mayor parte de la zona cayó bajo
dominio del Sultán Mehmet II. Para los turistas es
sencillo acceder al Mar Negro, el cual ofrece una amplia gama
de hoteles y restaurantes a diversos precios.
En la costa oeste del Mar Negro, las Montañas de Yildiz
(Istranca) dividen la provincia de Kirklareli. El exuberante
paisaje montañoso moteado de casitas pintorescas transporta
al viajero a un estado mental idílico y tranquilo.
Agva, tanto a las orillas de un río como en las costas
del Mar Negro, está rodeada de un delicioso paisaje,
siendo ideal para unas vacaciones de camping. Kartalkaya,
en los Montes Köroglu, es uno de los principales centros
de esquí de Turquía.
Amasra, una de las ciudades más bellas de la costa
del Mar Negro, recibió antiguamente el nombre de Sesamos,
cuando fue fundada en el siglo a.C. Tiene una necrópolis
que data de la época romana.
La costa este del Mar Negro Sinop, es uno de los más
bellos puertos naturales del Mar Negro. Entre sus monumentos
destacan la Mezquita de Aladino y la Madraza de Alaiye, del
siglo XIII.
Ünye es una de las ciudades de vacaciones más
deliciosas de esta parte del país, con excelentes playas
e instalaciones de camping. Trabzon, la ciudad principal de
la región, fue fundada en el siglo VII a.C. Su barrio
antiguo, repleto de casas de madera, se encuentra en las viejas
fortificaciones, conservando todavía el espíritu
de una ciudad medieval.
Çamburnu, cuya costa poblada de pinos dorados es un
lugar ideal para el descanso, es un paraíso para la
fotografía de las aves migratorias, que se detienen
en sus recorridos periódicos.
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