Vuelos a Caracas desde donde visitaremos el Delta del Orinoco.
El potencial turístico está representado básicamente
por los escenarios naturales del estado, siendo el más
atractivo el sistema deltano propiamente dicho, además
de los valores culturales de la población entre otros,
su gastronomía y artesanía.
Además de sus islas bordeadas por manglares y festoneadas
por palmeras de moriche, manacas y temiches, conserva en la
Serranía cascadas como el Salto de la Golondrina en
el caño Acoima, el Salto de Casacoima, el Salto de
Socoroco y los raudales del Toro.
Por otro lado es interesante conocer las diferentes Misiones
entre las que tenemos: la Misión de Araguaimujo sobre
el caño de Araguao y San Francisco de Guayo muy cerca
del litoral marítimo.
Vuelos a Caracas desde viajaremos a San José de Amacuro
y El Faro de Barima en punta Barima, una formación
natural.
Los Castillos de Guayana, testimonio Colonial a orillas del
río Orinoco. Están ubicados antes del Delta
del Orinoco, en la margen derecha del río y dentro
de la reserva forestal de Sierra Imataca. Son dos sólidas
y sobrias construcciones de gran interés arquitectónico
como prototipos de este género de edificaciones, destinadas
a la protección y defensa de áreas estratégicas.
Pero aun mayor es su valor histórico y patrimonial
como testimonio de una época convulsa y pionera en
la formación de nuestra nacionalidad.
Por ello y porque prodigiosamente han resistido los impactos
del tiempo y los efectos destructores del hombre, el clima
y la selvática vegetación que los rodea merecen
ser conocidos, protegidos y admirados por todos los venezolanos
y extranjeros que nos visitan. Fueron construidos por los
conquistadores españoles entre los siglos XVII y XVIII
con el propósito de controlar la navegación
por el río Orinoco e impedir la penetración
de los piratas y bucaneros hacia el interior de la Guayana.
El Castillo de San Francisco de Asís o Villapol, fue
el primero que se construyó entre los años 1676
y 1682, durante el mandato del gobernador Tiburcio de Aspe
Zúñiga; sobre una mole de piedra de buena altura
y extensión al pie del cerro Padrastro, muy cerca de
la orilla del río. Tiene forma trapezoidal con 120
pies de longitud por 60 de anchura; en su interior, en la
planta principal y a la derecha del portón, se observan
tres salones denominados: Cuadra de Armamento, Cuadra del
Ayudante y Cuadra de los Equipos. Esta planta se comunica
con la superior por medio de una rampa de ladrillos y piedras.
Allí se encuentran cinco viejos cañones que
fueron utilizados en la defensa de Guayana, también
hay garitas y un salón que se supone fue utilizado
para vigilancia y en épocas más recientes como
celda.
El Castillo de San Diego de Alcalá o Campo Elías
está más retirado del río y próximo
a las lagunas de la Ceiba y El Baratillo. Su construcción
se inició en el año 1734, bajo el mandato del
entonces Gobernador Juan de Dios Valdez y se terminó
en 1747, durante el ejercicio del coronel Diego de Tabares.
Su fin era defender el fuerte de San Francisco y el acceso
a Santo Tomé de Guayana. Es de forma cuadrangular con
36 pies por cada lado. En 1961 fueron declarados "Patrimonio
Histórico Nacional" por el presidente Rómulo
Betancourt. De 1975 a 1987 fueron restaurados y abiertos al
turismo por la Corporación Venezolana de Guayana, quien
en 1989 estableció en sus instalaciones unos Museos
Históricos Didácticos que ofrecen una visión
de estas fortalezas, de su entorno geográfico y de
la época en que fueron protagonistas de nuestra historia.
En el suave declive que termina en la playa entre las dos
fortalezas está la Población de Los Castillos
o “Guayana La Vieja”, una aldea de 250 habitantes
que viven de la pesca, la agricultura y la venta de platos
típicos de la región. En la misma área
de los Castillos, se encuentran dos hermosas lagunas donde
abundan los peces y mejillones: el Baratillo y la Ceiba; así
que los visitantes pueden, además de conocer estos
Monumentos Históricos Nacionales, disfrutar de un paseo
por el poblado, probar la deliciosa comida lugareña
y pescar en las lagunas o en el propio Orinoco.
Parque Nacional Mariusa. Se encuentra situado entre los caños
Mariusa y Macareo, ofreciendo un carácter típico
de las islas del Delta. Tiene la misión de proteger
el delicado equilibrio ecológico, de gran importancia
científica para la conservación de recursos
genéticos tales como las selvas de pantano, los manglares,
reservorios y la riqueza ictícola -peces- de la región,
una de las características más acentuadas de
esta zona es la selva, con una fauna única en el planeta
y drásticas mareas.
La desembocadura del Orinoco constituye uno de los deltas
más grandes del mundo, con una superficie de 40.240
kilómetros cuadrados. El territorio está habitado
por los indios Warao. Las demás características
de clima, altitud, precipitación, vegetación
y fauna corresponde a los paisajes predominantes.