Vuelos a Cancun desde donde visitaremos el Fuerte de San
Felipe. En la actualidad el fuerte de San Felipe ha sido remodelado,
tratando de conservar sus características originales
y modificando mínimamente algunas de ellas para dar
un mejor servicio al turista que lo visita.
La construcción de la fortaleza se inició
en el año de 1727 a raíz de las constantes incursiones
por parte de los piratas ingleses y los cortadores de palo
de tinte que habitaban la porción ribereña de
Belice.
La obra fue sometida a varias modificaciones y ampliaciones
con el fin de aumentar su capacidad y eficacia defensiva,
concluyéndose éstas en el año de 1769.
A partir de esas fechas, sólo ocasionalmente se suscitaron
algunos incidentes beligerantes que rápidamente fueron
sometidos por las fuerzas concentradas en la fortaleza.
Por más de medio siglo la villa de Bacalar permaneció
en un ambiente de paz y prosperidad. Sin embargo, en el año
1847 los conflictos sociales surgidos entre los indígenas
y los pobladores de la villa, dieron origen a una de las más
sangrientas luchas en la península de Yucatán,
conocida como la Guerra de Castas.
En el transcurso de la insurrección maya, el fuerte
fue uno de los focos principales de interés estratégico
para las fuerzas en pugna y estuvo alternativamente en posesión
de ellas. En el año de 1858 la fortaleza fue tomada
definitivamente por los mayas insurrectos, iniciándose
un largo periodo de tregua que culminó con la inesperada
decadencia de la villa de Bacalar.
El proyecto arquitectónico original de la fortaleza
no cambió sustancialmente con el tiempo, únicamente
se hicieron modificaciones de reforzamiento de muros y ampliación
de estructuras defensivas. La disposición general de
la estructura está compuesta de una plaza cuadrangular
rodeada por gruesos muros almenados y cuatro baluartes en
forma romboidal en los vértices. Exteriormente, la
fortaleza estaba protegida por un foso, por el cual el acceso
es utilizando un puente levadizo.
Las distintas dependencias del fuerte: capilla, almacén
de víveres, polvorín, sala de armas, alojamiento
de la guarnición etcétera, estaban concentradas
en el edificio rectangular que se levanta en el centro de
la explanada, llamado Caballero Alto; hacia la izquierda de
la entrada se encuentra un pequeño edificio de dos
niveles que sirve actualmente como mirador y librería
pero que originalmente funcionó como habitación
y más tarde como torre de vigilancia.
En la actualidad el fuerte de San Felipe ha sido remodelado,
tratando de conservar sus características originales
y modificando mínimamente algunas de ellas para dar
un mejor servicio al turista que lo visita.
El antiguo Caballero Alto está habilitado ahora como
museo donde se reseña la historia de Bacalar. Una de
las obras que llaman poderosamente la atención es el
mural en la que el artista representó la opresión
del español sobre el indígena maya; el foso
que circunda el fuerte fue realizado gracias a los trabajos
de jardinería en los cuales el muralista Elio Carmichael,
utilizando gran variedad de plantas, representó simbólicamente
aspectos históricos relacionados con la forma de pensar
y sentir del indígena maya.