Burdeos fue saqueada por las tropas de Abdul Rahman Al
Ghafiqi en 732, después de haber derrotado al duque
Eudes. Del siglo XII al XV, Burdeos fue feudo de un rey
inglés.
El siglo XVIII fue su época dorada, debido al comercio
con las Indias orientales. Los hoteles de los muelles proceden
de este periodo.
Durante la Primera Guerra Mundial el gobierno francés
se retiró a esta ciudad.
El primer nombre de Burdeos, fue Burdigala en la época
romana.
Etimológicamente Burdigala pudo ser un nombre Vasco-Aquitano:
Burdi sigficicaba hierro y Gala se traduce por fundición,
por lo tanto podía significar Fundición de
Hierro, designando así el lugar donde se forjaban
las armas y los objetos de la vida cotidiana.
El nombre evoluciono en Bordigala, después en Bordale
en Euskera, luego Bordèu en gascón y finalmente
Bordeaux, aunque en español se traduce por Burdeos.
Burdeos fue fundada en el siglo III AdC bajo el nombre
de Burdigala por los Bituriges Vivisques, una tribu gala
de la región de Bourges. El primer emplazamiento
estuvo situado en la desembocadura del Devèze, un
afluente del Garona. El nacimiento de Burdeos no esta asociado
a las calidades del sitio, ya que en la desembocadura estaba
sobre una landa con marismas pestilentes.
En el siglo XX, la ciudad continuó con su extensión
urbana y se convirtió en la mayor metrópolis
del Sudoeste de Francia, corazón del mayor viñedo
de caldos de calidad del mundo.
En nuestro siglo Burdeos ha emprendido una renovación
cultural y urbanística acorde con los tiempos y como
muestra, la ordenación de los muelles, pieza clave
del gran proyecto urbanístico que está convirtiendo
los muelles en el corazón de la ciudad, creando una
hermosa plaza que acoge a las grandes embarcaciones de cruceros
que surcan el mundo.
No han faltado a lo largo de la historia de esta ciudad
personajes célebres que han proclamado sus encantos
como Montaige, que fue alcalde de la ciudad de 1581 a 1585,
o como el Barón de Montesquieu, gran señor
viñador y filósofo, que en sus ratos libres
redactó "El espíritu de las leyes".
Fue en este siglo XVIII cuando urbanistas y arquitectos
de prestigio transformaron su ciudad bajo el impulso de
los intendentes reales. Otro de los bordelaises famosos
fue el escritor François Mauriac, que vivió
casi toda su vida profundamente vinculado a sus raíces
bordolesas, que reflejaba en la mayoría de sus novelas.
Hoy Burdeos sigue siendo una parada inevitable en cualquier
viaje hacia París.
Somos la forma más comoda y sencilla de elegir vuelos
a tus destinos soñados, desde aquí podrás
hacer tu reserva de vuelos.
Hay muchos vuelos regulares de las diversas compañías
que operan en España. Consulta en nuestras ofertas
de vuelos que encontraras en el margen derecho
|