Vuelos a Boston, una ciudad con el orgullo de su historia
a cuestas, Boston, está en el estado de Massachussets,
es la ciudad más europea de los Estados Unidos. Pero
quizá lo que más atrae es la actividad intelectual
que proyectan su famosa universidad y la muy próxima
Universidad de Harvard. Museos, galerías de arte,
librerías, música y pubs en un recorrido urbano
donde el cuidado y la limpieza brillan por todos lados.
Vuelos a uno de los aeropuertos internacionales más
destacados . con conexión desde este aeropuerto
hacia cientos de ciudades de Estados Unidos.
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Casi todos los nombres de las calles del centro de Boston
tienen su origen en Inglaterra y en los pueblos donde se
originaron los primeros colonizadores. Usted podrá
observar la cultura del automóvil que es definitoria
de Estados Unidos, por lo que no resulta sorprendente comprobar
que casi todo el mundo que tenga edad para conducir posee
un coche. poseen el sistema de trenes subterráneos
más antiguo de los Estados Unidos
Podrán recorrer la ciudad en transporte público
por ejemplo utilizando un tranvía, que recorre la
ruta histórica por 22 dólares dos horas de
paseo, en un carruaje tirado por caballo, o en el ocurrente
“Paseo de los Patos” (Duck Tour), a 21 dólares.
este incluye un paseo por el rio Charles
Sugerimos pasear por la calle Newbery, en la zona que
llaman el Back Bay, lugar donde se concentra el mayor número
de galerías de arte de la ciudad, las confiterías
más vistosas, o los hoteles más pequeños
y hogareños.
Las señoras que pasean a sus perros por Mount Vernon
tienen siempre una sonrisa amable para el turista y hasta
un musical “hello”. Los árboles centenarios
levantan con sus raíces las aceras, verjas y escalinatas,
sobre las que aguardan en sus bolsas los periódicos
de la tarde.
Unos metros más abajo, la recoleta y muy british
plaza de Louisburg, donde murió Bronson Alcott, reúne
la mejor colección de fachadas neoclásicas
del barrio. Y en Cedar Lane, estrecha y empedrada, se encienden
las farolas de gas. Estamos en Beacon Hill, el barrio aristocrático
de Boston, el oasis de elegancia y refinamiento que Henry
James retratara en Las bostonianas. En estas calles el tiempo
parece haberse detenido.
Vuelos a Boston, el faro de Nueva Inglaterra, la capital
histórica de Estados Unidos, es una ciudad llena
de vida y de contrastes, un crisol del Viejo y del Nuevo
Mundo. En estas mismas calles, allá por 1773, prendió
la revolución con el mítico Boston Tea Party;
aquí se fraguó la independencia de Inglaterra,
se dieron los primeros pasos para abolir la esclavitud y
eclosionó el movimiento de emancipación de
la mujer. Y aquí, hoy, sus habitantes gozan de una
calidad de vida a la europea y florece la Universidad que
más presidentes ha dado a la nación: Harvard.
La ilusión de un viaje al pasado es lo que promete
el Freedom Trail (Camino de la Libertad), un itinerario
de ocho kilómetros que recorre todos los lugares
importantes de la independencia americana. Una línea
roja pintada en el suelo conduce al cementerio de Granary,
donde reposan tres firmantes de la declaración de
independencia, nueve gobernadores de Masachuset, los padres
de Benjamin Franklin, Paul Revere y Peter Faneuil, nombres
claves en la historia americana. Muy cerca están
la capilla y el cementerio del Rey, con la tumba de Elizabeth
Pain, inspiradora de Nathaniel Hawthorn para su novela La
letra escarlata.
Old State House, construido en 1713, es uno de los edificios
más antiguos del país: sede del poder real,
primero, y del gobierno de Masachussett después,
en su balcón se leyó la declaración
de independencia en cuanto llegó de Filadelfia. La
casa de Paul Revere, el héroe más popular
de la guerra contra la metrópoli, y el colorista
y animado barrio italiano son dos lugares imprescindibles
en esta cita con la historia.
Un sitio ideal para comer o relajarse tomando una copa
es el mercado de Quincy, la antigua lonja de Boston convertida
hoy en un inmenso centro de ocio con decenas de cafés,
restaurantes y bares de copas.
Fuera del barrio histórico quedan al menos dos barrios
interesantes: Back Bay, plagado de casas victorianas, tiendas
elegantes y galerías de arte, donde hay que visitar
sin falta la Biblioteca Pública y admirar sus impresionantes
leones de mármol y los bellísimos frescos
de John Singer y Puvis de Chavannes; y Cambridge, que alberga
la muy célebre y celebrada Universidad de Harvard.
Si ya se conocen Oxford o Cambridge, es una visita perfectamente
prescindible. nada que ver con los originales.
Mención aparte merecen el Museo
de Bellas Artes y el Museo Isabella Stewart Gardner,
con unas colecciones de inmensa riqueza tanto por su número
como por su calidad. Ambos museos son ejemplos de lo bien
que hacen las cosas los americanos, cuando las hacen bien.
La magnífica arquitectura interior realza las obras
expuestas, que van desde los primitivos maestros flamencos
e italianos a la arquitectura románica, pasando por
los impresionistas, el arte moderno estadounidense o las
impresionantes salas dedicadas a las artes decorativas asiáticas,
egipcias, griegas.
Boston sigue siendo un importante puerto, aunque ahora
son mayoría los barcos de vela y lanchas rápidas
que surcan la bahía. Una excursión en barco
permite, además, comprobar la pacífica convivencia
entre rascacielos y vetustas mansiones de ladrillo rojo,
testigos de 350 años de historia americana.
Y
para los estudiantes todo lo que deben saber.
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