Vuelos a Bolonia desde donde visitaremos las ciudades de
Ferrara y Modena. Los dos itinerarios que siguen son en cierto
modo complementarios. Aun teniendo cada uno su proprio caracter,
les unen muchas cosas en comun y tienen como centro una ciudad
que, ademas de haber desarrollado un proprio y originalisimo
tipo de vida y un arte suyo, ejercito una influencia que fue
mas allá de los habituales confines del estado-ciudad
del Medioevo y del Renacimiento: Venecia. Esta ciudad magica,
entra con todo derecho y por dos veces en nuestro recorrido.
La primera, en un recorrido que, consagrado sobre todo al
Renacimiento del Valle del Po, alcanza las capitales de los
anti-guos principados, sede de Cortes cuya vida fastuosa contribuyo
tanto a la cultura europea: Milan de los Visconti y los Sforza;
Mantua de los Gonzaga, Verona de los Scaligeri; Ferrara y
Modena de los de Este; Parma, maravillosa a pesar de su degenerada
dinastia, de los Farnese, y la pequena Sabbioneta en cuyas
actuales lineas selvaticas de pequeno nucleo, se distinguen
todavia las huellas de sueño viril.
Vuelos a Bolonia le lleva a conocer una de las más
bellas ciudades de Italia, suntuosa capital del pincipado
de Este; en la actualidad, ha resurgido de la envilecedora
decadencia que coincidió con su ingreso en los Estados
Papales.
Entramos en la ciudad por Puerta Po y siguiendo el Corso
del mismo nombre, llegamos al cruce con el Corso Hércules
de Este, en un vaivén de gloriosas arquitecturas: el
Palacio Prosperi-Sacrati, el del Bagno (Baño) y sobre
todo, el fantástico Palacio de los Diamantes, obra
cumbre de Biagio Rosetti, (1492) construido para Segismundo
de Este y donde, en la actualidad, se halla alojada la espléndida
Pinacoteca, fundamental para el arte ferrares (Cosme Tura,
Hércules Roberti, Cossa, etc.) con obras de Carpaccio
y otros autores vénetos.
Paseamos por el amplio Corso Hércules I entre bellos
palacios y jardines, hasta el cuadrado Castillo Estense (1385),
maravilla de la arquitectura militar del medioevo y completado
en los siglos sucesivos, transformado en Palacio Real cuyo
mobiliario fué, desgraciadamente disperso.
Existen, para testimonio del antiguo esplendor, algunas salas
bellamente decoradas con pinturas al fresco. Al salir por
el Corso de la Giovecca, superando a la izquierda el antiguo
Hospital de Santa Ana, en donde estuvo largo tiempo encerrado
Torcuato Tasso, se entra, por la derecha, a la calle Savonarola,
donde surge la casa ('400), llámala Romei (pinturas
al fresco en su interior) una de las más bellas moradas
ferrareses, y la maravillosa iglesia del renacimiento delicada
a S. Francisco (XV siglo).
Volvemos a Corso Giovecca para admirar el delicioso Palacete
de Marfisa de Este 15591; al final del Corso, entre bellos
fondos verdosos, llegamos a la calle Scandiana; donde surge
el admirable Palacio Schifanoia (1391-1465), célebre
por las pinturas al fresco que representan los Meses, una
de las maravillas de la pintura italiana del Renacimiento
y que atestigua, aún hoy, la fanstuosa y alegre vida
en la corte del Duque Borso de Este. En el antiguo Museo,
bronces renacimentales y vasos griegos y etruscos; entre todas
estas obras de arte sobresale el Moisés de Miguel Ángel.
Al salir de Schifanoia, se encuentra ja Basílica
de Santa María en Vado, de Biagio Rossetti, con importantes
cuadros y un bonito claustro. Desde Borgo Vado se alcanza
el Palacio de Ludovico el Moro, gran obra de Rossetti, en
cuyo interior se aloja el Museo Arqueológico, uno de
los más ricos de Italia por las antigüedades etruscas
y griegas. Pasando por las características calles de
la ciudad se llega a la amplia plaza del Mercado al lado,
la Catedral románica, obra de Wiligelmo, su arquitecto,
y Nicoló, escultor (1135), con armoniosa fachada de
tres cúspides y un interior rico en mármoles
y cuadros; en el coro, el importante fresco del Juicio Universal,
de Bastianino, seguidor de Miguel Ángel.
En el antiguo Museo de la Catedral, pinturas de Tura, una
Virgen De Jacobo de la Qüercia, tapices y espléndidos
códices miniatos. Se verá luego el Palacio Comunal
con el armonioso patio del Renacimiento.
Saliendo de Ferrara por Puerta Reno, se toma la carretera
general que, a 48 km nos lleva a Bolonia.
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en Ferrara, Bolonia.
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