Vuelos a Atlanta. La belleza natural, así como la
diversidad de la vida animal y vegetal de muchos humedales
hacen que sean lugares de destino turístico ideales.
Muchos de los sitios más notables están protegidos
como parques nacionales o bienes del Patrimonio Mundial y
son capaces de generar ingresos apreciables por concepto de
turismo y usos recreativos. En algunos países estos
ingresos representan un componente importante de la economía
nacional.
Atlanta está ubicada al noroeste de Giorgia y bordeada,
al oeste, por el río Chattahoochee y al este por Stone
mountain, una formación rocosa que guarda también
un parque. En el siglo pasado fue uno de los principales estados
impulsores y defensores de la esclavitud.
La pesca recreativa en aguas dulces depende enteramente de
humedales. En los EE.UU. se ha estimado que la mitad de las
capturas en aguas marinas están asociadas también
a humedales. La pesca recreativa puede generar ingresos apreciables:
en los EE.UU. más de 45 millones de personas practican
esta actividad y gastan un total de 24.000 millones de dólares
anuales en esta afición.
Salta a la vista que en Atlanta hay toda una serie de actividades
recreativas asociadas a humedales que generan ingresos en
los planos local y nacional, como la navegación deportiva
y otros deportes acuáticos, la caza, la observación
de especies silvestres e incluso el arte y la literatura.
Por ejemplo, los nenúfares de Monet han inspirado a
millones de artistas. Más de 60 millones de personas
observan aves migratorias y 3,2 millones cazan patos y ánsares
en América del Norte (Canadá, EE.UU. y México);
en conjunto generan actividades económicas valoradas
en 20.000 millones de dólares EE.UU. por año.
Los países del Caribe dependen de sus playas y arrecifes
para atraer a millones de visitantes al año; su industria
turística se valoró en 8.900 millones de dólares
EE.UU. en 1990, equivalentes a la mitad de su PNB (producto
nacional bruto).
En Australia, en el Parque Marino de la Gran Barrera de
Arrecifes se registraron 1,6 millones de días/ visitante
en 1997, valorados en más de 540 millones de dólares
EE.UU., en tanto que en el más remoto Parque Nacional
de Kakadu se ingresan 800.000 dólares EE.UU. al año
por concepto de entradas de visitantes.
En el Parque Nacional de Bonaire en las Antillas Neerlandesas,
los buceadores pagan una entrada de 10 dólares cada
año, que sufraga los gastos de funcionamiento del
parque, y se estima que sus demás gastos aportan
un total de 30 millones de dólares EE.UU. por año
a la economía de las islas. Análogamente,
una pequeña área marina protegida en las Islas
Caimán atrae a 168.000 buceadores por año,
que gastan unos 53 millones de dólares EE.UU. El
turismo genera por lo menos 800 millones de dólares
EE.UU. al año en la zona de humedales de los Cayos
de la Florida.
Hay varios humedales de gran valor recreativo a los que no
se puede asignar un valor monetario fácilmente porque
los visitantes los utilizan sin hacer desembolsos directos.
Unos investigadores que aplicaron técnicas económicas
para determinar cómo el público "valora"
la zona de humedales de los Norfolk Broads en el Reino Unido
estimaron que su valor recreativo para los usuarios ascendía
a 32,5 millones de dólares EE.UU. por año para
las personas asentadas cerca de los Broads y a 12,9 millones
por año para quienes vivían más lejos.
El valor educativo de los humedales no es una función
"recreativa" en sentido estricto, pero está
estrechamente relacionada con ella: en todo el mundo hay
muchos centros y programas de educación sobre los
humedales en cuyo marco el público en general y alumnos
de escuelas primarias en particular participan en actividades
prácticas en los humedales locales; estas actividades
trascienden las fronteras entre la educación y la
recreación.
Waterwatch Australia es un programa de base comunitaria
con 50.000 voluntarios divididos en 1.800 grupos de todo
el país que vigilan la calidad del agua de los ríos
locales. Empleando equipo sencillo pero eficaz de monitoreo
del agua el público en general y alumnos de escuelas
primarias pueden comprender mejor conceptos ambientales
mediante actividades prácticas y al mismo tiempo
contribuir apreciablemente a la conservación de la
cuenca hidrográfica local. Se prevé que 350.000
visitantes acudan anualmente a un nuevo complejo de humedales
de 40 hectáreas situado en el corazón de Londres.
El complejo, creado a partir de una serie de embalses, comprende
30 lagos, pantanos, paseos construidos con tablas, observatorios
y senderos, así como un centro de exposiciones en el
que se educará al público respecto de las funciones
y los valores de los ecosistemas de humedales, cuestiones
concernientes a la biodiversidad y otros asuntos ambientales
en un medio eminentemente recreativo.
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