Vuelos a Atenas, le descubre la historia olimpica de Atenas.
Veinticuatro siglos después, el movimiento olímpico
resucitó de la mano del Barón Pierre de Coubertin.
La herencia de la vieja Grecia floreció con todo
su esplendor un 6 de abril de 1896, cuando se iniciaron
los I Juegos Olímpicos de la Era Moderna, después
de quince años de trabajos y preparativos. Como no
podía ser de otra manera, Grecia, y en concreto Atenas,
alzaron el telón de un movimiento que ahora, a finales
del siglo XX, es el único capaz de unir a todos los
pueblos del mundo.
Los Juegos de Atenas fueron muy diferentes a los que hemos
vivido recientemente. Participaron sólo 311 atletas,
representando a 13 países –España no
acudió-, aunque fueron los clubes, y en no pocos
casos las iniciativas particulares, los que procedieron
a la selección de los atletas.
Otra de las particularidades fue que cuatro estados únicamente
tomaron parte con un deportista. Y de los trece países
que compitieron Suecia, Bulgaria y Chile fueron los únicos
que se quedaron sin ganar ninguna medalla. Grecia, que contó
con 223 atletas por sólo 88 del resto de delegaciones,
se llevó el mayor número de medallas, 47,
por 19 de los Estados Unidos y 15 de Alemania.
Los griegos se volcaron en estos Juegos, apelando a su
orgullo patrio, y arrasaron en buena parte de las 43 disciplinas
englobadas en nueve deportes de que constó la competición.
La natación se celebró en mar abierto.
En el año 1896, el deporte era algo bastante más
aristocrático que ahora, en nuestros tiempos. Practicar
alguna disciplina iba irremediablemente asociado al dinero
o a la universidad.
El adagio latino 'mens sana in corpore sano' no rezaba
para las clases más populares, que bastante tenían
con sobrevivir. El carácter amateur de las competiciones
también estaba fuera de toda duda. Así no
es de extrañar que el estadounidense Bob Garrett,
estudiante de la Universidad de Princeton, y que se hallaba
en Grecia con motivo de un viaje estudiantil, se uniera
al equipo de su país, sin estar seleccionado, y ganara
el oro en el lanzamiento de disco.
Garrett aunaba en su persona las dos circunstancias anteriormente
citadas, los medios económicos y la posición
social.
Pero sin duda el gran triunfador y la leyenda todavía
hoy recordada de los Juegos de Atenas'96 fue Spyridon Louis.
Este griego fue el vencedor de la prueba de maratón,
la primera maratón de la historia olímpica,
disputada el 10 de abril de 1896.
Louis cubrió el recorrido en poco menos de tres
horas, con la particularidad que el trazado no era de 42,195
kilómetros como se conoce en la actualidad, sino
que se quedó en 40 kilómetros justos. Louis
alcanzó la categoría de héroe nacional
y contribuyó con su gesta a que los Juegos siguieran
adelante en futuras ediciones
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