Vuelos a Alemania. La Ruta alemana del Vino está situada
entre las estribaciones del bosque del Palatinado y la llanura
del Rin. La más antigua y conocida de las rutas turísticas
alemanas parte de Bockenheim en el norte y finaliza después
de 85 km. en la frontera alsaciana en Schweigen.
Mittelhaardt abarca el terreno entre Bockenheim y Neustadt.
Esta franja de territorio es famosa como destino de vacaciones
y también por sus tradicionales y productivas bodegas.
Aeropuertos: Francfort del Meno, Stuttgart y la duración
recomendada para recorrer la Ruta, es de 3 -7 días.
No dejes de ver Neustadt en la Ruta del Vino. El animado
núcleo urbano de Neustadt y los nueve románticos
municipios vinícolas de su circunscripción se
complementan armoniosamente entre sí, formando un escenario
idílico. El apartado rincón del casco viejo,
una magnífica zona peatonal y un pintoresco mercado
invitan a disfrutar de un tranquilo paseo.
El símbolo de Neustadt es su colegiata, con dos torres
de diferente altura. Sobre el barrio de Hambach se alza
el castillo de Hambach, "cuna de la democracia alemana",
donde se celebran numerosos eventos culturales y exhibiciones
de cetrería (marzo – noviembre).
Hassloch: Conocido como el mayor pueblo de Renania - Palatinado,
Hassloch alberga uno de los más bellos parques de
ocio de Alemania, el "Holiday Park", con su peculiar
encanto y un verde paisaje.
Lambrecht: Las rutas de senderismo y los numerosos castillos
en ruinas, fuente de todo tipo de leyendas, que rodean Lambrecht
constituyen el punto de partida ideal para conocer los bosques
del Palatinado.
Deidesheim: Este lugar de reposo y aire puro ofrece naturaleza,
cultura y descanso. La callejuela “Feigengasse”
tiene un ambiente mediterráneo. Todos los años,
el martes después de Pentecostés, se celebra
la histórica subasta de machos cabríos.
Wachenheim: La pequeña villa vinícola está
situada entre viñedos a los pies del castillo de Wachtenburg.
Merece la pena visitar las bodegas del palacio de Wachenheim
y las excavaciones romanas de Villa Rústica.
Bad Dürkheim: Esta ciudad balneario es una de las mayores
comunidades vinícolas de Alemania. Además de
contar con el mayor barril del mundo, en el que hay instalado
un restaurante, uno de sus mayores atractivos es su gran fiesta
del vino "Dürkenheimer Wurstmarkt". También
merece la pena visitar las ruinas del monasterio y el casino.
Freinsheim: El pintoresco pueblecito destaca por su aspecto
medieval. De las 24 torres de vigilancia originales repartidas
a lo largo de los 1,3 km. de las murallas de la ciudad, hay
5 restauradas, que en la actualidad ofrecen catas de vino
o casas de vacaciones. El acceso a la ciudad se realiza por
las puertas Haintor y Eisentor, flanqueada esta última
por magníficas torres redondas.
Grünstadt: En esta pequeña y animada ciudad en
el corazón de Leiningerland hay que visitar la parroquia
de San Pedro y San Pablo y el antiguo ayuntamiento. Merece
también la pena la excursión a la cercana Weinwanderhütte.
Bockenheim: Como límite norte de la Ruta, aquí
se encuentra el Centro de la Ruta Alemana del Vino, que alberga
un restaurante. En la parroquia católica de St. Lambert
se puede contemplar la famosa virgen "Traubenmadonna"
de madera de tilo.
Destacan las especialidades regionales como "Saumagen"
y "Leberknödel", que se ofrecen en las bodegas
de todos los pueblos. El suave clima permite que a lo largo
de la Ruta además de vino maduren también kiwis,
higos, almendras y castañas.
Mercado de salchichas de Bad Dürkheim el 2º y 3er
fin de semana de septiembre; castillo y fiestas del vino dos
fines de semana en junio, entre otros muchos.
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