Vuelos a Alemania. Magdeburgo es una ciudad en pleno proceso
de transformación. De ciudad socialista con sus edificios
prefabricados a ciudad moderna con sus centros comerciales.
Sorprende al visitante que aunque hayan pasado ya diez años
desde la unificación alemana, todavía se vea
por doquier andamios, hecho por el cual se la ha llegado
a llamar la "ciudad de los andamios".
Mientras tanto ese triste color gris, predominante en los
edificios prefabricados del socialismo, ya no existe. Hoy
la imagen es la de una ciudad moderna, vasta, amplia como
su avenida principal Breiter Weg, a la que se llega caminando
en pocos minutos desde la estación central de ferrocarriles.
Característico de una ciudad en transformación
son, de un lado de la calle, los coloridos mostradores y
los decorados escaparates de las nuevas tiendas, así
como los restaurantes de comida rápida y, directamente
frente a ellos, el recuerdo de otros tiempos en forma de
edificios prefabricados, totalmente abandonados y deshabitados,
a la espera de ser demolidos.
Para pasar el tiempo libre la ciudad dispone de lugares
de los que puede estar orgullosa, como el río Elba
y sus numerosos parques, puntos de encuentro muy populares,
especialmente en el verano. Viendo esto casi no se puede
creer que a finales de 1991, los tanques soviéticos
se desplazaran por sus calles.
La ciudad marcada por una fuerte presencia del Ejército
Rojo y la industria pesada hasta el fin de la República
Democrática Alemana (RDA) se ha transformado en una
de las urbes más verdes de Alemania. Dispone de aproximadamente
20 parques, 17.000 huertos familiares y casi 30.000 árboles
recién plantados.
El parque Elbauenpark, creado para la Exposición Federal
de Jardinería en 1999, con su gran diversidad de
flores y plantas, la Torre del Milenio, hecha de madera,
abierta al público y una formación rocosa
apropiada para escaladores, constituye un destino de preferencia
para quienes buscan distracción.
Así, los aficionados a cualquier tipo de patinaje
sobre ruedas prefieren el parque Rotehornpark, mientras
los ciclistas van al parque Herrenkrugpark. También
son un punto de reunión preferido para los amantes
de la música, ya sea country, clásica o pop.
En el parque Herrenkrugpark se organizan en el verano conciertos
para todos los gustos, que muchos prefieren combinar con
paseos en bicicleta por los extensos paisajes fluviales
del Elba. Pero también los que huyen de la música
y el barullo podrán encontrar siempre un lugar tranquilo
en los parques de Magdeburgo. Por las noches el centro de
la ciudad se caracteriza más bien por un ambiente
tranquilo.
Mientras que durante el día el centro comercial
"Alleecenter" y la avenida "Breite Strasse"
invitan a ir de compras, la oferta de restaurantes y bares
es más bien limitada. La plaza Hasselbachplatz no
sólo es uno de los pocos lugares de la ciudad que
no sufrieron daños durante la Segunda Guerra Mundial,
sino también un barrio que se diferencia claramente
del tranquilo ambiente de Magdeburgo por sus sitios de entretenimiento.
Los titiriteros y las marionetas son toda una institución
en Magdeburgo que está muy orgullosa de su teatro
de marionetas, querido no sólo por los más
jóvenes sino por todo tipo de público, pues
las escenificaciones de la internacionalmente conocida compañía
de titiriteros, radicada en el barrio periférico
de Buckau, no sólo se dirigen a los niños.
Cerca de un tercio del público son adultos. Además
del cuento clásico alemán para niños
"Max y Moritz", de Wilhelm Busch, el programa
del teatro de marionetas incluye también obras de
los escritores de cuentos infantiles Hans Christian Andersen
y los hermanos Grimm.
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